Nuestro sistema solar y sus planetas: Tierra

- 04 Abr 2016

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tierra en el universo

La Tierra es un planeta de nuestro sistema solar. Debe su nombre a la diosa romana de la fecundidad conocida con el nombre de Gea. Acerca de nuestro planeta, podemos decir que es el quinto más grande de nuestro sistema solar y uno de los mayores de los terrestres.

La vida en la Tierra compareció solamente mil millones de años después de su formación, que según los estudiosos se hace remontar a casi 5.000 millones de años atrás. El planeta actualmente acoge distintas especies animales, aparte del ser humano y es el único cuerpo celeste conocido hasta ahora donde es presente la vida.

A pesar de la relativa cercanía de nuesta estrella, el Sol, una capa de ozono permite proteger al planeta de la radiación dañina, con la cual la vida sería imposible.

En realidad, son las particulares condiciones de la biosfera que permiten la vida, pero incluso ésta, se estima que algún día vaya desapareciendo. Se calcula que el planeta podrá sustentarse durante los próximos 500 millones de años pero se desconoce su futuro.

La superficie de la Tierra está cubierta por llanuras, montañas, ríos, lagos y océanos de agua salada. Pero, solo los mares constituyen más del 75% de la superficie entera. Solamente la zona de los respectivos polos está compuesta por regiones enormes de agua helada sólida donde la luz del Sol llega de manera más débil e innocua.

En su contexto universal, nuestro cuerpo celeste tiene relaciones gravitacionales con su único satélite, la Luna, (ver artículo) y su estrella, el Sol. La Tierra completa su rotación alrededor del Sol en 365 días, los que forman un año y es gracias a la inclinación del eje terrestre que se producen las estaciones.

Cronología de su creación

Según la cronología reconstruida gracias al estudio de algunos científicos, parece que todo empezó hace casi 4.500 millones de años con la formación de una enorme nebulosa solar, constituida de residuos de materiales almacendados en un disco después de la formación del Sol.

Nuestro planeta se formó a través de un proceso de acrecimiento que terminó dentro de un periodo incluido entre los 10 y los 20 millones de años. Solamente después, fue el turno de la Luna que determinó su forma hace 4.530 millones de años.

Una opinión difundida entre el mundo académico afirma que la Luna se formó como consecuencia del gran impacto, es decir, cuando un cuerpo celeste tan grande como Marte (ver artículo), chocó contra ésta, causando su nacimiento. Si seguimos la verdad de esta hipótesis, aceptamos la idea que parte del material despegado como consecuencia del impacto, quedó en nuestro planeta y otra parte se fue al espacio, generando nuevas posibilidades de nucleos de formación activa.

Algún tiempo después se creó el famoso campo magnético de la Tierra que permitió defender nuestra atmósfera de la violencia de los vientos solares.

Como se creó la vida?

De momento, nuestro planeta es el único entorno donde la vida es posible. Una hipótesis probable defiende la idea que gracias al desarrollo de procesos químicos complejos se creó un modelo de molécula capaz de reproducirse automáticamente hace más de cuatro millones de años.

Con la creación de la fotosíntesis se pudo convertir la materia inórganica en orgánica y dar origen a la vida y a los seres vivientes. Todo fue por mérito de la energía solar capturada por la materia; una vez que el oxígeno se distribuyó en la atmósfera, una capa de ozono cubrió la parte superior de ella.

La mezcla de células más pequeñas con células más grandes creó las complejas eucariotas. Los organismos empezaron a formarse a través de celulas cada vez más especializadas. Lo que hizo posible la vida fue también la recogida de la radiación ultravioleta por la capa de ozono.

De una manera u otra, el futuro de la Tierra depende de nuestra estrella: el Sol (ver artículo). Por lo que afirman los científicos, en los proximos años, su luminosidad irá creciendo y este provocará el mayor calentamiento de nuestro planeta, pudiendo causar consecuencias no positivas, como la potencial pérdida de los océanos.

Los efectos de estos cambios preocupan no poco, ya que si como creen los estudiosos, nuestra estrella irá aumentando sus dimensiones, hasta causar la desaparición de cualquier forma vivente, como consecuencia de la progresiva pérdida de oxígeno, la temperatura de la Tierra podrá alcanzar hasta los 70 grados.

No hay que olvidar que el Sol es una estrella y como sugiere el recorrido natural de su vida, aumentará a lo largo de millones de años su masa y volumen hasta convertirse en una gigante roja. Cualquier forma de vida desaparecerá de nuestro planeta, debido al aumento de la temperatura global y puede que nuestro planeta sin una estrella por depender, ingrese en la atmósfera estelar y desvanezca como planeta.

El interior de nuestro planeta y la formación de las estaciones.

Como los demás planetas vistos hasta ahora, también la Tierra tiene un interior dividido en estratos. Por lo que se refiere a su cobertura exterior presenta una corteza bastante sólida que los estudiosos conocen con el nombre de litosfera. La parte superior del manto y la parte interior están separadas por regiones de transición, pero es claro que la parte interna del planeta es donde se almacenan las cantidades de calor mayores.

Las estaciones y los solsticios respectivos se forman dependiendo de la inclinación del eje terrestre imaginario. Ya que la cantidad de la luz solar en un punto determinado del planeta no es siempre la misma. Es esto que provoca los cambios de temperatura y de estaciones; así que es verano cuando el hemisferio norte está dirigido hacia el Sol mientras que es invierno en la situación opuesta.

En el verano, el día dura más porque la luz solar va a influir de manera más ampia la superficie terrestre. Mientras que, como sabemos, en el invierno el clima es rígido y los días más cortos. Los astronomos convinieron en clasificar las estaciones según los solsticios que describen la inclinación máxima del eje imaginario hacia el Sol, es decir, solsticio de verano, y su posición opuesta, solsticio de invierno.

Los problemas del medio ambiente

Los cambios climáticos nunca se han advertido tan a menudo como en este periodo. Aparte de distinguir una estación de otra, ya que no existen las medias estaciones, nuestro planeta presenta areas muy vastas con problemas de terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas y huracanes o las sequías e inundaciones entre los otros trastornos ambientales.

Pero, el hombre también contribuye a destruir lo que habita y vive cotidianamente, con zonas enteras contaminadas o empobrecidas debido a la deforestación, desertificación o el sobrepastoreo. Las actividades humanas que causan el calentamiento global, podrán conllevar cambios importantes en el clima además de un peligroso aumento del nivel de los océanos.

 

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